Un blog compartido de Hyperbaric Geram sobre el conocimiento, la tecnología, las novedades y las tendencias de la terapia de oxígeno hiperbárico (Hbot) y las cámaras hiperbáricas.
El TOHB favorece la cicatrización de las heridas aportando plasma rico en oxígeno a los tejidos faltos de oxígeno. Las heridas dañan los vasos sanguíneos del cuerpo, liberan líquido que se filtra a los tejidos y provoca hinchazón. Esta hinchazón priva de oxígeno a las células dañadas y los tejidos empiezan a morir. El TOHB reduce la hinchazón al tiempo que oxigena el tejido. El aumento de la presión en la cámara incrementa la cantidad de oxígeno en la sangre. El objetivo de la TOHB es romper el ciclo de edema, falta de oxígeno y muerte tisular.
El TOHB previene la "lesión por reperfusión". Se trata de un daño tisular grave que se produce cuando el riego sanguíneo vuelve a los tejidos después de haber sido privados de oxígeno. El flujo sanguíneo puede interrumpirse, por ejemplo, cuando se produce una laceración. En este caso, se producen una serie de acontecimientos en el interior de las células dañadas que conducen a la liberación de radicales de oxígeno nocivos. Estas moléculas pueden causar daños tisulares irreversibles. Provocan la obstrucción de los vasos sanguíneos y detienen el flujo sanguíneo. El TOHB anima a los radicales de oxígeno del cuerpo a buscar las moléculas problemáticas y promover la curación.
El TOHB ayuda a bloquear la acción de las bacterias nocivas y refuerza el sistema inmunitario del organismo. El TOHB puede neutralizar las toxinas de algunas bacterias. También aumenta la concentración de oxígeno en los tejidos. Esto les ayuda a resistir las infecciones. Además, la terapia mejora la capacidad de los glóbulos blancos para encontrar y destruir a los invasores.
El TOHB estimula la formación de nuevo colágeno y nuevas células cutáneas. Esto ocurre estimulando el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos. También estimula a las células para que produzcan determinadas sustancias, como el factor de crecimiento endotelial vascular. Éstas atraen y estimulan las células endoteliales necesarias para la cicatrización.