
Cómo la oxigenoterapia hiperbárica ayuda al TEPT: Un avance con base biológica
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) afecta a millones de personas en todo el mundo. Hasta el 30 % de los veteranos de combate desarrollan TEPT, y muchos no responden a la psicoterapia ni a la medicación convencionales. Para ellos, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) ofrece un nuevo enfoque prometedor: no suprime los síntomas, sino que repara las alteraciones cerebrales subyacentes que provocan el TEPT crónico.
El TEPT es más que una afección psicológica
Durante décadas, el TEPT se consideró un trastorno puramente psiquiátrico. Sin embargo, las técnicas avanzadas de neuroimagen (resonancia magnética funcional, DTI) demuestran que el TEPT crónico implica alteraciones estructurales y funcionales medibles en el circuito frontolímbico, incluyendo el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala. Estos cambios se correlacionan con la persistencia de los síntomas y la resistencia al tratamiento. Un tratamiento eficaz podría requerir abordar tanto las dimensiones psicológicas como las neurobiológicas.
Cómo la oxigenoterapia hiperbárica repara el cerebro
A nivel molecular, la oxigenoterapia hiperbárica regula positivamente:
• La función mitocondrial (aumento de Bcl-2 y producción de ATP)
• La neurogénesis (señalización Wnt-3 y VEGF/ERK)
• La sinaptogénesis (GAP43 y sinaptofisina)
• Las vías antiinflamatorias (reducción de TNF-α e IL-6)
Estos procesos promueven la reparación cerebral incluso años después de un traumatismo.
Evidencia clínica clave: Ensayo clínico aleatorizado de referencia (2024)
Un ensayo clínico aleatorizado controlado con placebo (J Clin Psychiatry, 2024) incluyó a 63 veteranos varones con trastorno de estrés postraumático asociado al combate (sin lesión cerebral traumática). Los participantes recibieron 60 sesiones diarias de oxigenoterapia hiperbárica (100 % de oxígeno a 2 ATA) o placebo (21 % de oxígeno a 1,02 ATA).
Resultados:
•Grupo HBOT: Las puntuaciones CAPS-5 disminuyeron de 42,6 a 25,8 (p < 0,001); el grupo placebo empeoró.
•El 68 % de los pacientes tratados con HBOT lograron una reducción de síntomas ≥30 % (criterio de valoración principal) frente al 4 % del grupo placebo.
•El 39 % alcanzó la remisión completa frente al 0 % del grupo placebo.
•También se observaron mejoras significativas en los síntomas depresivos (BDI-II, DASS-21).
Las imágenes cerebrales confirman los cambios.
La resonancia magnética funcional en estado de reposo mostró una mayor conectividad en las redes de modo predeterminado, ejecutivo central y de saliencia. La HBOT restauró la conectividad frontolímbica y mejoró la integridad de la sustancia blanca, cambios que se correlacionaron con la recuperación de los síntomas.
Como concluyó una revisión sistemática de 2024: «El TEPT ya no puede considerarse estrictamente una enfermedad psiquiátrica».
Revisión sistemática y hallazgos sobre la dosificación
Un metaanálisis de 2024 (Frontiers in Neurology) examinó 8 estudios (393 sujetos). Se observó una mejoría significativa con 40-60 sesiones de oxigenoterapia hiperbárica (OHB) a 1,3-2,0 ATA. Se encontró una relación dosis-respuesta lineal: una mayor dosis acumulada de oxígeno (1002-11 400 ATA-minutos) produjo un mayor alivio de los síntomas. Los 7 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) se calificaron como de buena a excelente calidad.
Efecto umbral (2025)
Un reanálisis de 2025 (Brain and Behavior) identificó un umbral: los pacientes que lograron una mejoría ≥35% en la escala CAPS-5 después del tratamiento continuaron mejorando en el seguimiento a los 3 meses (p = 2e-6). Los cambios en los síntomas de evitación fueron el predictor más fuerte de ganancias duraderas.
Seguridad y efectos secundarios
La OHB es generalmente segura bajo la supervisión adecuada. En el ECA de 2024, los efectos secundarios fueron transitorios y leves. Un estudio de casos y controles realizado en 2017 informó de barotrauma reversible del oído medio (n=6), empeoramiento transitorio de los síntomas (n=7) y ansiedad leve (n=2). Con las dosis más altas de oxígeno, entre el 30 % y el 39 % experimentaron una exacerbación reversible de los síntomas emocionales, lo que subraya la necesidad de monitorización.
Terapia de Hidratación Analgésica (THA) frente a tratamientos tradicionales para el TEPT
Los tratamientos estándar (terapia cognitivo-conductual, terapia de exposición prolongada, ISRS) dejan a cerca de dos tercios de los veteranos con síntomas persistentes. La THA es fundamentalmente diferente: se centra en la patología neurobiológica en lugar de solo en la supresión de los síntomas. El ensayo de 2024 incluyó específicamente a veteranos resistentes al tratamiento y demostró una mejoría significativa, cubriendo una importante necesidad.
La combinación de la THA con otras técnicas de neuromodulación (p. ej., estimulación magnética transcraneal repetitiva, rTMS) podría tener efectos sinérgicos, aunque se necesita más investigación.
Estado regulatorio y acceso
Hasta 2026, la FDA no había aprobado la THA específicamente para el TEPT. Está aprobada para la cicatrización de heridas, la enfermedad por descompresión y otras afecciones, pero su uso para el TEPT sigue siendo fuera de indicación. En consecuencia, los seguros y las prestaciones de la Administración de Veteranos (VA) generalmente no la cubren; los pacientes suelen pagarla de su propio bolsillo. Algunos estados (p. ej., Nueva York) han puesto en marcha programas piloto para ampliar el acceso de los veteranos.
Limitaciones e investigación en curso
La evidencia actual es prometedora, pero está limitada por el tamaño reducido de las muestras (menos de 75 participantes por estudio), el corto período de seguimiento (generalmente de 3 meses o menos) y la exclusión de la comorbilidad con traumatismo craneoencefálico (TCE), una condición frecuente en el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Ensayos clínicos en curso investigan la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) para el TCE leve a moderado y resultados neuroconductuales más amplios.
Conclusión: Una nueva frontera
La convergencia de datos de ensayos clínicos e imágenes cerebrales muestra que el TEPT crónico tiene bases biológicas medibles, y la OHB puede abordarlas directamente. Con un 68 % de veteranos resistentes al tratamiento que lograron una reducción significativa de los síntomas y un 39 % que alcanzaron la remisión completa en un riguroso ensayo controlado con placebo, la OHB ofrece esperanza donde los tratamientos tradicionales han fracasado.
Se necesitan más estudios a gran escala y a largo plazo. Pero para millones de personas que sufren de TEPT persistente, la OHB representa un cambio de paradigma: sana no solo la mente, sino el cerebro mismo.
Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional de la salud calificado antes de considerar la oxigenoterapia hiperbárica (OHB).
Referencias (Estudios clave)
1. Doenyas-Barak K, et al. Oxigenoterapia hiperbárica para veteranos con TEPT asociado al combate: un ensayo aleatorizado controlado con placebo. J Clin Psychiatry. 2024;81(6):545-554. PMID: 39566051
2. Andrews SR, Harch PG. Revisión sistemática y análisis de dosis: eficacia de la OHB en el TEPT. Front Neurol. 2024;15:1360311. PMID: 38882688
3. Danan D, et al. OHB para el TEPT: efecto umbral para la mejora sostenida de los síntomas. Brain Behav. 2025;15(8):e70757. PMID: 40847457
4. Doenyas-Barak K, et al. Uso de la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) en veteranos con trastorno de estrés postraumático (TEPT): fisiología básica y datos clínicos. Front Neurosci. 2023;17:1259473
5. Harch PG, et al. Estudio de casos y controles: OHB en traumatismo craneoencefálico leve y TEPT. Med Gas Res. 2017;7(3):156-174. PMID: PMC5674654